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Cashew, Anacardo o Marañón

Los anacardos mejoran la circulación y reducen el colesterol debido a su contenido en ácidos grasos saludables

Por Doreen Colondres. Para que un cashew, anacardo o marañón llegue a nosotros en versión comestible, tiene que ser secado y tostado para neutralizar la cubierta tóxica y venenosa que lo protege. La producción es muy compleja.

El anacardo es nativo de las zonas costeras de Brazil y luego llegó a la India y algunas zonas de África, donde ahora también se cultivan. Hoy día, los principales productores son India, Brazil y Nigeria, entre otros, pero los brasileños y los indios son los más destacados en la transformación de esta nuez tan poderosa, nutritiva y sabrosa. El resto de la fruta se utiliza para bebidas y mermeladas, es muy rica y dulce.

Si los comparamos con otras nueces, los cashews son cerca de un 50% más altos en grasa saludable para el corazón, similar a la grasa que tiene el aceite de oliva. Son ricos en vitamina E y minerales, sobre todo en magnesio, zinc y selenio, importante para mantener una buena función corporal.

Además, reducen los riesgos de diabetes tipo 2 y enfermedades del corazón, ayuda a los huesos y disminuye el riesgo de aumento de peso, entre otros beneficios.

Este fruto seco también es llamado: nuez de la India
Este fruto seco también es llamado: nuez de la India, cajú, caguil o merey.

Conserva los anacardos crudos por hasta seis meses o más, en una bolsa sellada en un ambiente fresco, oscuro y seco, como el congelador o en el refrigerador. Manténlos alejados del ajo, las cebollas y otros alimentos de mucho olor. Tienden a absorber el olor de todo lo que tienen cerca. Guárdalos en una bolsa sellada a temperatura ambiente por un máximo de tres meses y si abres un pote de mantequilla de anacardo siempre refrigéralo después de abrirlo.

Prepara leche de cashew, tiene un sabor increíble. Echa una taza de anacardos crudos (sin sal) en un envase profundo, cúbrelos con agua fría y deja remojar por 3-4 horas. Escúrrelos y llévalos a la licuadora con 3-4 tazas de agua fría, mezclando hasta que esté suave. Si quieres, añade una pizca de vainilla natural y/o una pizca de miel o miel de agave.

Cómpralos siempre crudos y sin sal para disfrutarlos en el desayuno, como un snack o de aperitivo. También puedes tostarlos, agregarlos a una ensalada, invitarlos a una salsa, sopa, pesto, guiso, chaufa o salteado. ¡Ponte creativo, los cashews no muerden!

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Autor del artículo
Doreen Colondres
Doreen Colondres es una apasionada del mundo de la gastronomía. Autora del Amazon Best Seller: La Cocina No Muerde. Graduada en artes culinarias y certificada en vinos. Una viajera incansable, editora de cocina y vinos de más de 20 medios hispanos alrededor del mundo, portavoz de marcas y consultora. Reconocida por su chispa, que nos contagia a disfrutar del tiempo que pasamos cocinando y comiendo. Su misión es convencernos de que la cocina es divertida, relajante, fácil, romántica y más importante, saludable. “La cocina es una herencia y una tradición que hay que proteger, come rico y pásala sabroso”, Doreen Colondres.

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