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Colectividades No Cost, gastronomía masiva desde otro prisma

Actualmente el segmento de las colectividades tras el estudio publicado recientemente por la empresa española DBK especializada en la elaboración de estudios de análisis sectorial y de la competencia, indica el buen momento que atraviesan las empresas españolas dedicadas al catering en colectividades (fundamentalmente las centradas en colegios y hospitales), las cuáles aumentaron su facturación en 2011 respecto al año anterior en un 0,6%, situando su facturación en 3.240 millones/€.

Mientras el negocio del catering crece como la espuma, organizaciones sin ánimo de lucro luchan por el día a día de personas sin techo, hogar, comida o incluso, esperanza.

A finales del pasado año 2011 existían en nuestro país 970 empresas integradas en el sector de las colectividades, generando un volumen de empleo cercano a los 57.000 trabajadores, si bien el entramado de empresas normalmente son de pequeño y mediano tamaño, constando más del 80% de estas empresas con menos de 100 empleados.

Pero mientras el sector de la colectividad crece como negocio, la otra realidad del españolito de a pié, indica que 10 millones de españoles (21,8% de la población) sobrevive bajo el umbral de la pobreza, ingresando menos de 7.533€ al año; así como que 8 de cada 8,5 de estos, ha cruzado la línea de la exclusión social.

Bajo esta situación económica donde como dice el chiste “solo falta ver a un chino pidiendo”, existen instituciones que muchas veces no comprendemos o valoramos, y que realiza otro tipo de colectividad, la del no cost, es decir, sin coste y ayudando todo lo posible a los que les está lloviendo más que al resto de nosotros.

Algunas entidades “No Cost”

– Cruz Roja Española: Atendió el pasado 2011 a más de 2 millones de personas de las que como desprende su estudio del “Impacto del desempleo en la vulnerabilidad social”, la falta de empleo afectó al 70,3% de las personas en situación de mayor vulnerabilidad atendidas por esta entidad y donde el 91,3% de ellos se encuentran en situación de pobreza relativa (700€ de ingresos mensuales por hogar).

Ante este dilema, Cruz Roja además de sus acciones cotidianas, desarrolló diferentes programas de emergencia social, ya que por citar algunos datos de las 700.000 personas que accedieron a alimentos en 2010 se pasó a casi 900.000 personas en 2011,  lo que supone un incremento del 120% respecto al año 2008.

Por si esto fuera poco además de sus acciones donde colaboran casi 200.000 voluntarios sobre reparto de alimentos, efectúa actos de atención a personas sin hogar o cobertura de necesidades básicas (prestaciones económicas, distribución de elementos de higiene familiar y hogar, kits infantiles, vestuario, etc.).

– Cáritas Diocesanas: Pese a quién le pese y seamos mas o menos “capillitas” hay que reconocer la extraordinaria labor social que hacen las distintas instituciones eclesiales, las cuáles atendieron el pasado 2011 a más de 2,7 millones de personas a través de sus casi 4.500 centros repartidos por toda la geografía española; y donde peleas aparte de su financiación y el marcar o no la casilla de la iglesia en nuestras declaraciones de la renta, si tiramos de cifras, hasta algunos que ven los toros desde la barrera podrán observar como en la memoria presentada por esta entidad a la CEE en 2008, se cifró el ahorro al estado en 30.000 millones/€. Ahí queda eso.

Además de que casi 1 de cada 4 instituciones sanitarias españolas (22,71%) pertenece a la Iglesia o dirigir casi 5.200 colegios, desarrolla diversas acciones de búsqueda de empleo hacia los excluidos y necesitados de toda la geografía nacional.

Y aunque las 2 nombradas son sólo un ejemplo ya que nos haría faltar unas cuantas ediciones enteras de The Gourmet Journal  para citar las acciones de cada una de ellas (Intermón, Médicos sin fronteras, Manos Unidas, Ayuda en Acción, Fundación Vicente Ferrer……), seguimos como en muchos otros campo a la cola de todo, ya que solo el 20% de los españoles colaboran con alguna ONG (3 millones de ellos de forma regular), un fiasco si lo comparamos frente al 60% que lo hacen en países tales como Holanda, Reino Unido, Canadá o Estados Unidos. A recapacitar.

P. D. Recuerden que estamos en Twitter: @gourmetjournal y Facebook.

Autor del artículo
Juanmi Rubio
Graduado Universitario en Hosteleria por la Universidad de Alcala de Henares, Sumiller Diplomado por ESHOB, Experto en Gastronomía por la Universidad de Málaga o Titulado Superior en Direccion de Proyectos por la EOI. Compagina actualmente su labor como asesor de empresas turísticas e instituciones públicas en materia de gestión de F&B o promoción agroalimentaria, junto con la dirección de grandes proyectos del sector turístico, agroalimentario y gastronómico. Es profesor de la cátedra de enogastronomia y Turismo "Sabor a Málaga" perteneciente a la Universidad de Málaga, así como colaborador en diferentes MMCC especializados.

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